Acaso te vi, ayer tras el silencio, la oración y la meditación.
Y todo ese horror, injusticia, negrura e implacable sordidez?
Acaso tienes las manos esposadas por darnos libertad,
nos crucifican nuestros actos?
Acaso eres como un padre que a sus hijos en silencio deja volar.
Acaso te vi, ayer en la sonrisa de un niño
en alguien compasivo
en la biblioteca de Alejandría
en la luz del atardecer.

me gustan mucho varias de las que no recuerdo el titulo. curioso el emparejamiento de la niña y la montaña. tienes un sello propio.
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