Entre los locos
que no saben el daño que hacen
y los locos
que sufren las consecuencias,
el mundo es
un manicomio global.
Casi 1.200 millones de personas sufren un trastorno psiquiátrico: «Es una crisis creciente y desigual» | Público
Entre los locos
que no saben el daño que hacen
y los locos
que sufren las consecuencias,
el mundo es
un manicomio global.
Casi 1.200 millones de personas sufren un trastorno psiquiátrico: «Es una crisis creciente y desigual» | Público
Lo que no hay,
Ilusión y entusiasmo colectivo,
confianza en el futuro,
esperanza en el planeta,
fraternidad y colaboración entre paises,
compañerismo, prosperidad sostenible,
necesidades básicas cubiertas,
aire puro, paz, comida sana,
previsión, recursos suficientes.
Todo eso es posible,
pero el hombre lo hace imposible.
Los territorios y las culturas
luchan y compiten entre si.
Primero, ciudadanos del mundo.
Lo que si que hay,
ansiolíticos y antidepresivos
como caramelos.

https://www.publico.es/ciencias/46-alimentos-consumidos-espana-presenta-residuos-plaguicidas.html
¿De dónde sale tu locura?
De tu sensibilidad, debilidad.
De tu retraimiento, observación, ideación.
De todo lo que has callado,
pensado, sentido.
De la disociación de este mundo enfermo
con tus ideales.
De tu incomprensión o clarividencia.
De la podredumbre
del pragmatismo frío y aséptico,
del conformismo y paralisis de la sociedad.
De la sumisión a la sinrazón
y política de zascas estúpidos.
De la brutalidad, incoherencia,
inconsistencia de la vida pública.
De la violencia física y psicológica.
De la ciega perdida de valores
y su lamentable ostentación.
De la pobre previsión e inacción.
De la paranoia y desconfiaza constantes.
Lo mejor, las personas.
Lo peor, las personas.
El mundo y tú,
uno de los dos estais locos.
Más fácil es superar la envidia
que arruinar a todos los ricos.
Más fácil es cambiarse uno
que cambiar el mundo.
Ponerse unas botas
que arreglar todos los caminos.
Sin embargo
si uno se cambia bien a sí mismo
querrá arreglar el mundo
y todos los caminos,
no ya para sí,
sinó para los demás.
Percibir el anhelo del devenir,
la substancia puente de toda ilusión.
La trama en suspenso
de la lucha diaria.
La vida sujeta a los peldaños
que conducen a lo invisible.
La arruga del sentimiento compartido.
Deshacer la letra eterea
de los suspiros de piedra.
Arrollar el tiempo perenne.
Retorcer la ignorancia
hasta que no quede espacio
para la vida estéril.
Susurrar secretos al corazón
hasta resucitarlo.
Romper los eslabones
de toda certeza inútil.
Salvar los días
de los años confusos.
Vivir sin morir al miedo inventado.
Sanar el extrañamiento del mundo.