¿De dónde sale tu locura?
De tu sensibilidad, debilidad.
De tu retraimiento, observación, ideación.
De todo lo que has callado,
pensado, sentido.
De la disociación de este mundo enfermo
con tus ideales.
De tu incomprensión o clarividencia.
De la podredumbre
del pragmatismo frío y aséptico,
del conformismo y paralisis de la sociedad.
De la sumisión a la sinrazón
y política de zascas estúpidos.
De la brutalidad, incoherencia,
inconsistencia de la vida pública.
De la violencia física y psicológica.
De la ciega perdida de valores
y su lamentable ostentación.
De la pobre previsión e inacción.
De la paranoia y desconfiaza constantes.
Lo mejor, las personas.
Lo peor, las personas.
El mundo y tú,
uno de los dos estais locos.