A l’ampit

A l’ampit del cor que estima,
s’escola la pluja dels dies incerts.

La historia susurró

La historia susurró,
tu eres hijo del diablo,
pero no por malvado.
Sino por desconocimiento,
por autómata sin hilos,
por salvar confuso el ego.
Por no saber quien eres.
Por confundir tus impulsos
con tus deseos.
Porqué eres un ser
medio hombre medio animal,
que se cree medio Dios.
Ser bueno puede ser un intento,
pero es ilusión para un ser
nacido del instinto de supervivencia.
Lo que debe sobrevivir
es algo superior a nosotros.
El encanto del crepúsculo
es una metáfora de la belleza
buscada y que perece en su intento.
Sin embargo, algo es puro,
tu amor es auténtico,
nace de tus ojos maquillados
por el dolor de tus limitaciones,
y quizá, por la lucha
por la salvación del otro.

Te desprendo

Te desprendo y obtengo tu gracia.
Prendida no eres tú, eres un pájaro enjaulado.
No me debes nada, no puedo pedir tu compromiso, así si quieres podrás dármelo.
Pero no te olvides de ti.
Sin tu ti tu no eres tu,
y yo no te tengo a tu ti.
Te tengo si no te tengo.
Me tendrás libre de ti.

Has deixat el camí

Has deixat el camí.

El darrer revolt

no serà el meu record.

Tot allò que vas plantar

seguirà respirant.

Com aquell arbre,

aquell llibre escrit,

aquell fill nat,

aquells dies de compassió,

aquells anys d’esforç 

per fer de somnis realitats,

la teva humanitat,

els teus dons,

la teva ajuda i treball,

la teva alegria.

Tot el que vas donar a l’univers

resta viu al seu cor immens,

I al nostre cor malmès.

El amor

El amor que se da, se tiene.

El amor que te dan,

lo tienen los otros.

El amor no se da

a cambio de amor.

No se da a cambio de nada.

El amor no se da, se tiene.

La flor fluye, el amor no huye.

Conmigo, con nosotros.

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