Surcaba sus recuerdos
inverso horizonte nebuloso
no parecían ya de este mundo
Tenían la fragancia de las flores secas.
Agridulce compañía
de las mañanas, las tardes y las noches.
No eran largas historias,
más bien fotografías
teñidas de ternura.
Es todo lo que tenía,
eso, y alguna sonrisa
de la enfermera del asilo.
