Adictos al odio, la envidia, el miedo.
Adictos al tabaco, el alcohol, el fútbol.
Adictos al sexo, el amor, el trabajo.
Adictos a la televisión, el tiempo libre.
Adictos al conocimiento, el reconocimiento.
Adictos a hacer, a tener.
Silencio.
Adictos al silencio.
Sólo nos queda Ser.
