Tenía una poesía

Tenía una poesía,

era fruto del inconsciente,

era sentimiento,

era metáfora.

 

Tenía un mundo,

era materia,

era poesía consciente del inconsciente,

era poesía materializada.

 

Tenía una mente,

era consciente,

era inconsciente,

era vacío, era lo mismo.

 

Caen ramas en suspiros

 

Caen ramas en suspiros,

trepan brazos retorcidos por acariciar el cielo,

hunden sus pensamientos en el suelo

y absorben el misterio de lo oscuro.

Engendran ideas de olvidados verdes

ligadas a la realidad apenas por un alambre.

 

Flor blanca, rosada, del almendro.

Alma, almendro,

quédate por tiempo.

 

Cuando el año decide recrearse una vez más,

las hojas ceden y caen en lo invisible.

Queridas ideas que atrapan el sol

y generan sombra, antesala de lo enterrado.

Mitad negrura cogiendo aliento

que en la mitad del aire y el sol florece.

 

Flor blanca, rosada, del almendro.

Alma, almendro,

quédate por tiempo.

 

 

A veces

 

A veces, es como fumar.

Inspiro la realidad

y llega filtrada,

hecha humo de ceniza.

Satisfacer la insatisfacción,

o insatisfacer la satisfacción.

Otro. Espero.         Otro.

Veo fumar,

veo insatisfacción,

veo ansiedad.

Esperar.              Consumir el deseo.

Consumir.

Y después?

Esperar,            consumir, consumirse.

No puede ser.

Hay otra realidad.

 

 

DE NIÑO

De niño el futuro estaba muy lejos,

ahora ese pasado es casi inalcanzable.

Quien era entonces es un misterio,

pero miro el presente

y veo un compañero nuevo.

El compañero de la previsión,

del hasta aquí y del hasta donde.

Entonces la imaginación era el rey,

ahora es el loco, el insensato

y el que no tiene ni pies ni suelo.

Una añoranza viste el presente de muros indecentes.

Tanto hacer para perder el sentido del ser.

Ahora los libros hablan de creer y soñar para alcanzar.

Pero mi sentir sólo atisba la realidad,

la realidad de esta sociedad.

Mas una esperanza aguarda,

recuperar esa infancia.

Chess Poetry

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