De niño el futuro estaba muy lejos,
ahora ese pasado es casi inalcanzable.
Quien era entonces es un misterio,
pero miro el presente
y veo un compañero nuevo.
El compañero de la previsión,
del hasta aquí y del hasta donde.
Entonces la imaginación era el rey,
ahora es el loco, el insensato
y el que no tiene ni pies ni suelo.
Una añoranza viste el presente de muros indecentes.
Tanto hacer para perder el sentido del ser.
Ahora los libros hablan de creer y soñar para alcanzar.
Pero mi sentir sólo atisba la realidad,
la realidad de esta sociedad.
Mas una esperanza aguarda,
recuperar esa infancia.
