Azufre, oro,
aquél aroma de las tardes inconclusas,
el látigo del anochecer temprano.
Penumbra de los días enterrados.
Espero la noche sincera
con luz cálida y tenue de una lámpara
que deslumbre el tiempo.
Azufre, oro,
aquél aroma de las tardes inconclusas,
el látigo del anochecer temprano.
Penumbra de los días enterrados.
Espero la noche sincera
con luz cálida y tenue de una lámpara
que deslumbre el tiempo.