En el día del juicio final
el amanecer será dorado,
las batallas de la mente
serán asesinadas y se convertirán
en torrentes de lágrimas
que ahogarán la ignorancia.
Los temores serán revelados,
comprendidos y aniquilados
dejando un silencio infinito
cubierto de gratitud.
Los muertos levantarán
su mirada a una tierra renacida,
donde los jueces dejarán su trono
a la sabiduría, la bondad y la belleza.
Los ángeles descenderán
y harán sonar sus trompetas
interpretando a Miles Davis.
Las tinieblas verán
como su reinado ha muerto,
y será tiempo de progresar.
Dios dará su vida en el cielo
para vivir en la tierra.