
Desconozco quien ser
en una realidad que desconozco.
He llegado a una conclusión sentida,
pero no es muy compartida.
El secreto, en un universo
que tiende a la autoconciencia,
ha de tener su razón.
No debe ser otra cosa
que despertar de lo sesgado.
Debe ser más importante
superar los límites de lo oscuro
que llegar a la luz.
En este tiempo, la superación
es el motor de progreso.
No se puede obtener el todo
sin realizar los pasos necesarios.
El camino es santo,
la llegada no es un fin,
es la consecuencia.
Lo divino debe recrearse
para perpetuarse.



