Cuando no tenga que trabajar,
ni arreglar la casa,
ni atender mis obligaciones,
ni me secuestren los papeleos,
haré cada dia lo que
realmente quiero. Para reponerme
leeré o escucharé las noticias,
las más destacadas, especialmente
las declaraciones de los políticos
que cada día con cinismo
nos malinterpretan y extrapolan
lo que dice o hace el partido opositor,
a modo de propaganda electoral
continua para descalificarlo.
Los medios de comunicación
se dedican a dicha tarea diaria
con esmero y meticulosidad,
como si fueran noticias,
desprestigiándose ellos mismos continuamente.
Cuando muera será un consuelo
haber dedicado cada día mi tiempo
a semejante tarea.
¡Que nos quiten lo bailao!
¡Pero que nos lo quiten de verdad!
Que me quiten la estupidez,
la inutilidad, el desánimo,
el hartazgo, la absurdidad,
y el veneno de toda esa mierda.