En un momento de cruel soledad
déjame enviarte unas palabras.
No es necesario que contestes,
solo saber que las has leído.
Letras nacidas del corazón
que aterrizan en el imaginario
inmenso de la comprensión
y la compasión.
Es suficiente.
En un momento de cruel soledad
déjame enviarte unas palabras.
No es necesario que contestes,
solo saber que las has leído.
Letras nacidas del corazón
que aterrizan en el imaginario
inmenso de la comprensión
y la compasión.
Es suficiente.