Hay un éxtasis
en la orilla solitaria,
en el inmenso mar
o en un imposible amor.
Cuando las aguas del río
no llegan al océano,
sinó mueren en el lago
amando su grandeza.
Hay un éxtasis
en la orilla solitaria,
en el inmenso mar
o en un imposible amor.
Cuando las aguas del río
no llegan al océano,
sinó mueren en el lago
amando su grandeza.
Existeix un esquelet sagrat,
als ciments de la terra,
i una repetició quotidiana
a la realitat manifestada.
Es complementen i s’ajuden
per no caure en el tedi
ni en l’aclapradora trascendència.
Els dies són dies
i els anys muntanyes.