Muchachita

Un fogonazo casi irreal de poesia.

Tu vestido de niña desaliñado,

tus pies descalzos en la calle embarrada.

tu cabello largo algo revuelto y rigido

porqué tu te lo lavas cuando llueve

y hasta hoy el cielo estaba callado.

En tus desnudos brazos bailan unas pulseras de colores vivos de plástico desgastado.

Esa cara, de piel apagada

por el polvo de tu mundo, realza

tus ojos grandes de color plata,

luminosos como si toda la luz

desaparecida del dia se concentrara en ellos.

No tienes nada, salvo que lo tienes todo.

Tienes el juego en tus carreras,

tienes la despreocupación insultante

de quien muy poco necesita,

tienes vida, años y libertad.

Un instante de lucidez,

un grito al mundo,

un desafío, una paz

y una gloria desconcertantes.

Sueños

Sueño despierto,

dormido los sueños duermen.

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