Sus ojos de oriente

Ojos de luna de cuarto menguante,

cuando abiertos,

de luna menguante,

cuando reposan en sí mismos.

Pincelada de tinta china sobria,

profunda como el lecho del río,

sentida, como mirando un tercio

hacia fuera, dos tercios adentro.

Ola de mar calmo, sabio y ancestral,

origen del tiempo

y destino de todos los viajes.

Como nubes durmientes

en faz plana, impoluta.

Sus ojos son el cúmulo

de mil generaciones

y una identidad inaprensible

que late con cada parpadeo.

Parpadeo incapaz de ocultar

los ojos, ni por un momento.

El got

El got és mig ple d’aigua,

el got és mig ple d’aire.

Mig got és ple d’aigua,

mig got és ple d’aire.

El got és ple d’aigua i d’aire.

El got és got.

El got és vida.

L’aigua és la terra,

l’aire és el cel.

Ese poema

Ese poema tuyo que no leí,

tampoco las generaciones

lo conocieron. Se perdió en una

libreta con tus muebles

en un trastero alquilado,

con los años alguien debió vaciarlo.

Habias encontrado en tí,

a través de él, una razón 

y unas palabras para

reposar la incertidumbre

y el desasosiego en un cuenco

sagrado adornado con ramas de laurel.

Era el poema que ansiabas leer

y nació de tu mano  cansada y tenaz.

Ahora, desaparecido, susurra

con el viento en los valles y las montañas,

buscando alguien que sepa escuchar

y en quien depositar tu modesta llama

en la estrecha vela del mañana.

Manifest poètic

Metàfores cúbiques,

perspectives extremes i expressives.

Llum i color a la monotonia,

impressionisme,

despertar els sentits,

sensualitat.

Concepte despullat,

vestit a l’hivern de la paraula.

Inconscient però consistent, surrealista.

Síntesi de pedra trencada,

Atrevit, arriscat, certer.

Geoda vella dels temps,

reflexes plurals, batecs de robi,

magrana viva.

Buit, precipici, vertical.

Despertar a la riba

de la poesia abstracta,

a la posia dels temps.

Del jo plural.

Muchachita

Un fogonazo casi irreal de poesia.

Tu vestido de niña desaliñado,

tus pies descalzos en la calle embarrada.

tu cabello largo algo revuelto y rigido

porqué tu te lo lavas cuando llueve

y hasta hoy el cielo estaba callado.

En tus desnudos brazos bailan unas pulseras de colores vivos de plástico desgastado.

Esa cara, de piel apagada

por el polvo de tu mundo, realza

tus ojos grandes de color plata,

luminosos como si toda la luz

desaparecida del dia se concentrara en ellos.

No tienes nada, salvo que lo tienes todo.

Tienes el juego en tus carreras,

tienes la despreocupación insultante

de quien muy poco necesita,

tienes vida, años y libertad.

Un instante de lucidez,

un grito al mundo,

un desafío, una paz

y una gloria desconcertantes.

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