Pelo negro

Tu pelo negro

largo y ondulado, algo rebelde,

es una cascada de pasión,

del cielo al estruendo en mi alma.

Ostras

Una ola de mar salvaje

rompiendo en la boca.

El aullido

El aullido del lobo en la noche

encoge el valle y engrandece las montañas.

Retratos

Algunos retratos cubistas

que escribo de mi transitar

deberían enmarcarse

con madera noble.

Quizá sean una revelación 

callada y asumida, algo que

con el tiempo pierde su novedad

y lo relativo, de la mano

de la condición humana, 

se convierte en algo común,

en un secreto sin sentido.

Compartir abre las ventanas

de la habitación propia

para que el aire fresco de la mañana

oxigene y atenue la humedad

acumulada en el encierro nocturno.

La intención inconsciente,

del espectador,

en el museo del poemario,

enmarca las pinturas.

Tus ojos

Como amaneciendo dos soles

se abren tus ojos.

Dos lunas de día,

dos medias lunas de noche.

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