Silvia

De jove ballarina,

de madura fumadora,

intentava tenir un bar

amb bon ambient.

Em va recomanar un llibre,

Verónica decide morir.

Els pensaments

giraven com una rotllana.

Més gran en cadira de rodes.

Que els àngels,

que et feien ballar,

il·luminin els teus dies aturats.

Que la quietud sigui calma serena.

El dessert, font de infinitud,

i la desesperança esperança

més enllà d’aquí.

Un petó

A

Santa Clara calma la mar.
A la mar va varar la barca,
la pala a la mar, la cara salada,
santa patacada.

Mediodía en Medellín

El sol de mediodía en Medellín,

la ha visto pasear por sus calles.

Son hermanos gemelos.

Cálida, sus rayos iluminan su bar,

son sus acogedores ojos y sonrisa.

Tez de café, leche y panela,

dulces formas, generosa flor.

Pelo largo de azabache,

voz melodiosa con compases

de risa sincera. La música romántica

suena y anima su discurrir en el trabajo.

En Diciembre su bar

es una película de Navidad,

y en primavera, por el clima,

no extraña su hogar.

Por sant Jordi las rosas

florecen a su alrededor.

Los Domingos sancocho santo.

En Cerdanyola se delira, con razón,

por sus empanadas colombianas.

Ella es de gran corazón, tesón y compasión.

Le gustan los poemas largos

que expliquen algo.

Yo le regalo uno de lucha y admiración.

Escoltar-se

Escoltar-se.

Sabem el que diem als demés.

Però sabem perquè ho diem?

La intenció de la paraula

pròpia ens descriu.

Camelia

Una camelia en el páramo.

Cuando tu ries yo soy feliz.

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