Chunyan

Sirve en un bar,

haciendo esquina

en una plaza amplia.

El viento y el mercado

le traen visitantes y vecinos.

La amabilidad y la sonrisa

son naturales en ella

y un bien preciado en su cultura.

Deseosa de acoger,

con sus clientes crea

un pequeño oasis

de atención, respeto y amistat.

Querida, alabada, reina del Edén.

Ese Edén con su terraza soleada

contrasta con un interior en penumbra.

Estar allí es como transitar el alma

de su cueva hacia la luz,

una sonrisa sentida robada al mundo.

Avatar de Desconocido

Autor: Jordi

Escric poesia des de 2011 en català i castellà.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar