Como una cámara fotográfica subjetiva
el mundo exterior impresiona
el mundo interior.
Mirando las fotografías me descubro.
Si veo un pensamiento
veo que veo un pensamiento.
Si soy consciente de algo
soy consciente que soy consciente.
Si no soy consciente sólo veo
el mundo exterior,
y no me veo a mi mismo.
Si me veo a mi mismo,
comprenderé mejor al otro.