Desear cosas buenas
y no desear cosas contraproducentes.
El deseo es impulsivo.
La mente debe filtrarlo.
Para ello hay que
cuestionar nuestros deseos.
Discernimiento.
No desear cosas buenas es absurdo.
No cuestionar los deseos es dañino.
no desear nada es una intelequia.
Hay un camino de sabiduría
observando y rechazando
deseos contraproducentes.
En el budismo el rechazo es no identificación.
Observacion sin apego. Hay una liberación del deseo.