A

Santa Clara calma la mar.
A la mar va varar la barca,
la pala a la mar, la cara salada,
santa patacada.

Mediodía en Medellín

El sol de mediodía en Medellín,

la ha visto pasear por sus calles.

Son hermanos gemelos.

Cálida, sus rayos iluminan su bar,

son sus acogedores ojos y sonrisa.

Tez de café, leche y panela,

dulces formas, generosa flor.

Pelo largo de azabache,

voz melodiosa con compases

de risa sincera. La música romántica

suena y anima su discurrir en el trabajo.

En Diciembre su bar

es una película de Navidad,

y en primavera, por el clima,

no extraña su hogar.

Por sant Jordi las rosas

florecen a su alrededor.

Los Domingos sancocho santo.

En Cerdanyola se delira, con razón,

por sus empanadas colombianas.

Ella es de gran corazón, tesón y compasión.

Le gustan los poemas largos

que expliquen algo.

Yo le regalo uno de lucha y admiración.

Escoltar-se

Escoltar-se.

Sabem el que diem als demés.

Però sabem perquè ho diem?

La intenció de la paraula

pròpia ens descriu.

Camelia

Una camelia en el páramo.

Cuando tu ries yo soy feliz.

Diumenge

Els núvols omnipotents 

dimensionen el cel

en proporcions inabastables.

Escletxes de blau

donen pas al sol i l’escalfor.

El bosc, els prats i les muntanyes

vestides de verd pi,

xuclen la quietud i eixamplen el temps

robust que es mou pesadament.

L’aire és un bruixot que tot ho omple,

discret, calent, pausat.

Acarona el contorn latent de la matèria.

El remor de la vida secreta

anima la vegetació, l’espai

i tota l’existència.

Lenta, indetectable, present,

eixordadora.

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