Ángeles, caídos del cielo,
sin memoria alguna, subsisten por ahí
siempre con una cordial acogida,
buscan sin saberlo sus semejantes.
Desterrados de su mundo,
traen el cielo a la tierra.
Desubicados, marginados,
temerosos del mundo,
tienen un don,
te hacen sentir como ellos,
aunque sea por un momento.
Viajantes extraviados
en la orilla del universo.