INSPIRACIONES

Añoro aquellas inspiraciones
de cigarrillos y pensamiento
como un solo don.
Se acabó fumar y escribir poesía.

La poesía palpita en el alma
de la tozuda realidad
redescubriendo su naturaleza.

Abajo la dependencia.
Independencia de pensamiento.
La poesía al poder,
inhalo versos
expiro libertad.

Caen ramas en suspiros

 

Caen ramas en suspiros,

trepan brazos retorcidos por acariciar el cielo,

hunden sus pensamientos en el suelo

y absorben el misterio de lo oscuro.

Engendran ideas de olvidados verdes

ligadas a la realidad apenas por un alambre.

 

Flor blanca, rosada, del almendro.

Alma, almendro,

quédate por tiempo.

 

Cuando el año decide recrearse una vez más,

las hojas ceden y caen en lo invisible.

Queridas ideas que atrapan el sol

y generan sombra, antesala de lo enterrado.

Mitad negrura cogiendo aliento

que en la mitad del aire y el sol florece.

 

Flor blanca, rosada, del almendro.

Alma, almendro,

quédate por tiempo.

 

 

DESAMPARO

Dos almas quietas, congeladas,

poblaban la plaza, sombría, dura, solitaria.

Un niño de tres años con la mirada perdida

traspasaba los muros de las casas.

De la mano, su madre, escudriñaba sus ojos.

Creía saber que escondían esos muros

para su pequeño bisoño.

No eran mesas, ni televisores, ni armarios.

Lo que escondían esos muros

era un sentimiento compartido.

Desamparo.

EL GRITO

Ensordece el alma al son de la angustia
retruenan los ecos del sinsentido
estalla la soledad en vacía desolación
el cielo acoge el rumor de la irrealidad.

A lo lejos la vida camina sin más
ajena a mi desasosiego
espejismo callado
ilusión inalcanzable.

Dentro de mi, algo lucha por salir,
paralizado, no encuentra su existir,
es una huida, es un grito,
es un improbable devenir.

El Grito
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