Caen ramas en suspiros,
trepan brazos retorcidos por acariciar el cielo,
hunden sus pensamientos en el suelo
y absorben el misterio de lo oscuro.
Engendran ideas de olvidados verdes
ligadas a la realidad apenas por un alambre.
Flor blanca, rosada, del almendro.
Alma, almendro,
quédate por tiempo.
Cuando el año decide recrearse una vez más,
las hojas ceden y caen en lo invisible.
Queridas ideas que atrapan el sol
y generan sombra, antesala de lo enterrado.
Mitad negrura cogiendo aliento
que en la mitad del aire y el sol florece.
Flor blanca, rosada, del almendro.
Alma, almendro,
quédate por tiempo.