El sol de mediodía en Medellín,
la ha visto pasear por sus calles.
Son hermanos gemelos.
Cálida, sus rayos iluminan su bar,
son sus acogedores ojos y sonrisa.
Tez de café, leche y panela,
dulces formas, generosa flor.
Pelo largo de azabache,
voz melodiosa con compases
de risa sincera. La música romántica
suena y anima su discurrir en el trabajo.
En Diciembre su bar
es una película de Navidad,
y en primavera, por el clima,
no extraña su hogar.
Por sant Jordi las rosas
florecen a su alrededor.
Los Domingos sancocho santo.
En Cerdanyola se delira, con razón,
por sus empanadas colombianas.
Ella es de gran corazón, tesón y compasión.
Le gustan los poemas largos
que expliquen algo.
Yo le regalo uno de lucha y admiración.