Son mil senderos sinuosos,
la curva resuena con negrura,
sin destino, falsamente callada.
Reflejos de caoba pálida
cabalgan caballos, navegan ríos,
deslizan por laderas,
conquistan dunas de arena
de roca fulminada.
Manto de manos y clavel de sangre.
Tu enjambre es hambre,
tu pelo duelo
y tu cabellera poema.