La libertad de escribir.
Crear una ficción o
rescatar una realidad.
En un instante bendecido,
cavar la tierra
del olvido y echar recuerdos,
plantar un sentimiento,
y regar con poesia inmanente.
Descubrir del interior
como crece un árbol
desafiante con un
corazón que late
y unas ramas que
anhelan la luz del cielo.
Escribir es sentir
como la efímera palabra
desafía el caos.