Antítesis política

Vi tus años en tu serenidad atenta,

tu sabiduría en tu actitud y comprensión.

Vi tu amor y compasión.

Te conocí en un minuto.

Tus palabras eran redundantes.

Si no

Si no te comprendo

me falta entendimiento.

Lo que tu eres es un hecho.

Lo que yo no comprendo

es mi limitación.

Reposa

Reposa tu mente,

Dios te comprende.

En un momento

En un momento de cruel soledad

déjame enviarte unas palabras.

No es necesario que contestes,

solo saber que las has leído.

Letras nacidas del corazón

que aterrizan en el imaginario

inmenso de la comprensión

y la compasión.

Es suficiente.

Esa mirada mirada

Cuando esa mirada inquisidora

encuentre en su alma

un resquicio de sus dianas,

su flecha debería perder

su hiriente punta

y como un puntero mirar

con comprensión a sí mismo.

Si uno comprende, lo hace para sí

y para los demás.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar