La cucaracha quiere epatarme.
Suelo pensar que soy respecto a Dios
como una cucaracha respecto a mi,
(en realidad, infinitamente menor).
Y en mis cavilaciones, alguna vez,
pienso que alguna de éstas le agrada
especialmente a Dios.
Entonces es cuando pienso
lo que pensaría Dios respecto a mi,
algo semejante al primer verso.
Afortunadamente,
Dios es Amor y misericordia.