Deseos

Pequeños deseos materiales,

deseos espirituales.

Deseos para crecer, para soñar,

para realizarse.

Deseos superfluos irrenunciables,

deseos de desear felicidad.

Deseos sin sentido

que crean sentido.

Deseos insondables,

semiocultos, inexplicables.

Deseos incomprensibles,

deseos que crean razones,

paz, conformidad.

CARRUSEL

El margen de la vida
está lleno de momentos importantes.
Mientras caminamos por el gran sendero
que creemos recorrer
hacia un destino deseado,
las paradas y contratiempos
se vuelven reveladores.
Que hacemos cuando no luchamos por un fin que todo lo vale?
Ese tiempo sin prismáticos
en que no vemos más que el presente,
se desvanecen las ilusiones
y solo queda la realidad.
Y nos vemos perfectamente como
un ángel en el carrusel quieto,
sin girar,
sin luchar,
sin desear.

EL TARRO DE LOS DESEOS

EL
TARRO
DE LOS
DESEOS
Detrás de todo acecha un

                                                                           d e s e o.

Desear lo que no está, lo inexistente.
Imaginar ser, lograr, obtener, mantener.
Traer ese futuro al presente,
o alejarlo eternamente.

Deseos que nos impulsan,
nos guían, nos alientan,
nos nutren, nos crean.

Deseos que nos esclavizan,
nos engullen, nos aprisionan,
nos arrastran, nos entierran.

Deseos que nos definen,
nos esculpen, nos encaminan,
nos piden, nos dan.

Deseo vislumbrar su existencia,
desentrañar su razón, vivir su sinrazón,
desterrar su ignorancia, gobernar su locura,
encontrar su mesura, elegirlos,
estimar su contrapartida.

Deseos, tan solo los que deseo.

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