Caminando por la calle

Caminando por la calle
va resonando un griterío ancestral,
balones rebotando, corredizas.

Niños liberados por media hora
de su tarea de convertirse.
Por un instante son ellos
y la ciudad permite su voz,
luego succionará su sangre.

No hay tiempo para ser niño,
sólo tiempo para que sean
lo que tendrán que ser,
cumplir sus obligaciones futuras.

Diez mil noes cada dia,
con prisas, con castigos,
sin que molesten demasiado.
En el patio resuena el grito
de liberación, de que les dejen
ser lo que son.

Tanto aprender pronto, cuando
al crecer lo aprenderían mejor.
El campo tiene sus tiempos,
la fruta no madura a empujones.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar