La ciencia,
última esperanza para
los retos del planeta.
La ultra derecha contra
la ciencia y el saber.
Ciencia y colaboración
frente a dogma y competencia.
A un cojo no le conviene
una bota de 500 kilos.
esperanza
La ciencia,
última esperanza para
los retos del planeta.
La ultra derecha contra
la ciencia y el saber.
Ciencia y colaboración
frente a dogma y competencia.
A un cojo no le conviene
una bota de 500 kilos.
Sueño idealista estúpido,
ingenuidad, buenismo.
Parálisis posibilista,
renuncia, sinrazón.
Donde reside el error
reside la esperanza.
Donde no reside el error
no reside la esperanza.
La esperanza es idealista,
el sueño idealista es
superar el error
hallá donde reside.

Esa ventana es puerta a la vida y la sombra.
Los ocasos devoran el día y
saludan la callada noche.
Estraña pausa en la oscuridad
del alma que siente el espacio
entre lo que no está y lo que nunca volverá.
Perdida soledad ahogada en la butaca del cine.
Por la mañana amanece la duda de
perdurar ileso.
Atravesar la jornada con inquietud negada.
Los pájaros inspiran el alma
a traspasar la nube hacia el cielo
de infinita espesura.
Postrado en la cama,
los días se ensanchan en sólidez repetida,
y el ánimo se renueva sin liberar la pena.
La tarde de madura consistencia,
asalta la frágil esperanza desposeída.
Y de nuevo la noche piadosa se acopla
con la sordidez repetida.
La persiana, como una guillotina,
secciona la vida que la noche perdonó.
Sin esperanza en horizontes razonables.
Debe ser para darse cuenta de
cambiar de horizontes.
Como un cubito de hielo
diluyo mis pensamientos
en una copa de whiskey.
Los sentimientos flotan
en un salvavidas de plomo.
La mano del mundo
gira en circulos la copa
acelerando el destino
en ansiosos vaivenes
centrífugos ingobernables.
No pienso pedir otra copa,
mis dedos sujetan
el frágil devenir de la ilusión
en un posible imposible,
que bebe de la esperanza.