Rastro perdido de este tiempo.
¿Quedará el perfume?
¿las penas?, ¿el esfuerzo?, ¿las dudas?
Recuerdo vano del futuro.
Un amor, un legado.
Queda lo que vivirá en el futuro,
y quedan aquellos presentes eternos
que fueron un regalo de la providencia.
Un instante que todo lo vale,
uno sabe que podría morirse,
y ese momento aniquilará el tiempo.
Hay una perfección petrea en esos instantes,
donde lo sagrado vencerá todos los destinos.