Si pudiéramos sentir
el paso de la historia
desde la formación de la tierra,
hasta nuestros días
ahí donde leemos este poema,
más que asombroso
sería absolutamente increíble.
Cada metro cuadrado
que pisamos tiene esa historia.
Si pudiéramos sentir
el paso de la historia
desde la formación de la tierra,
hasta nuestros días
ahí donde leemos este poema,
más que asombroso
sería absolutamente increíble.
Cada metro cuadrado
que pisamos tiene esa historia.
La soledad resquebrajada en sombras
atravesaba un páramo denso.
En la estantería un libro de cobre
con letras de plomo
narra el pasado obstruido.
Hoy no revisaré ninguna página.
La historia duerme con un ojo abierto.
Los sueños duermen con los ojos cerrados.
Ayer seré según mañana.
Que la vida devenga presente,
y el presente se convierta en nido de cigüeña.