
Destripar esa verdad oculta,
desapercibida por obvia.
Los conceptos pierden fuerza
por uso en el mismo sentido y contexto.
Tienen consecuencias lógicas
que no hay más que encadenarlas,
como eslabones de luciérnagas.
Despojar su entorno desgastado
y dar vida nueva en esa paradoja
amante de lo inusual y tenso existir.
Redescubrir la palabra anestesiada
que construye las ideas.
Pensar el concepto y vestir su esqueleto.
Palabra, concepto, idea.
Son pico y pala para desenterrar la realidad.