Mañana luminosa,
Los plataneros altos,
visten la plaza
en hojas verdes.
Hojas inmóviles
secuestran el tiempo.
El aire y las horas
adormecen frágiles
y a la vez petreos.
Los brazos levantan
sus manos al cielo
implorando que el tiempo
pierda su devenir
y la eternidad se instale
en los rítmicos corazones.
Morir sin tiempo,
tiempo inmortal.