El sol despunta
en la yema
de tus dedos.
La luna yace
en la linea
de tu dorso.
Mi pensamiento
transita los astros.
El sol despunta
en la yema
de tus dedos.
La luna yace
en la linea
de tu dorso.
Mi pensamiento
transita los astros.
No es Luna llena,
es Luna que ilumina la oscuridad,
los Valles y las montañas rocosas.
Luna elegante de mediodía,
estilizada como una gacela.
Ojos vivos sin olvido.
Muere el día por verla sonriendo,
en la negrura de la vida.
Ella salva a las almas
sin perlas en su corazón.
Luna, perla de la noche,
del día, los años y los siglos.
Un relámpago sin tiempo,
una luz de amistad.

Tu luna es tu suerte,
tu destino, tu enigma secreto,
es tu futuro y tu cara oculta,
es tu sonrisa y tus arañazos
al devenir incierto.
Tu luna te protege
como un guardián,
es hermana de tu ángel.
Y juntos despiertan tus ilusiones
más escondidas y tu poder
esotérico inconfesable.
Abrázala entre tus brazos,
solo la magia existe lúcida
cuando se respeta
y te revelas contra la pertinaz
hipocresia de lo consabido.
Si quieres creerlo, no pienses,
solo siente su locuaz magnetismo.