Aquí nos encontramos, frente a frente.
Tu esperas ser escrito, yo inspirado.
Me pides imágenes y metáforas,
que descubra mis verdades
y mis tempestades,
acariciar la corteza rugosa
del arbol de la vida.
Yo espero confiado,
el tiempo me lo ha mostrado.
Un primer paso y el camino
se inclina hacia abajo.
Dialogando contigo, poema,
y dialogando con mi dialogo contigo,
pues son ya varios metapoemas los escritos.
Y a ellos me refiero.
Eres una fuente para la boca reseca,
sedienta de versos.
Hablo con la espada, de la espada
con que te escribo.
Amo la pluma que me ofreces,
para hablar de mi amor.