Tus ojos

Como amaneciendo dos soles

se abren tus ojos.

Dos lunas de día,

dos medias lunas de noche.

Hablan mis ojos

Veo lo que acierta mi mirada.

Descubro posibilidades 

y acojo imposibles conocidos.

Sinó fueras de este mundo

mis ojos verian tal cual cerrados.

En mi dorso

habitan sueños y esperanzas,

temores de papel

e ilusiones de piedra.

Veo porque te reconozco,

aunque zafiro inalcanzable,

tu ser es vivo en mi ser.

Esa mirada mirada

Cuando esa mirada inquisidora

encuentre en su alma

un resquicio de sus dianas,

su flecha debería perder

su hiriente punta

y como un puntero mirar

con comprensión a sí mismo.

Si uno comprende, lo hace para sí

y para los demás.

Mirada

No hay nada,
que pueda sostener el vacío.
Nada útil.
El vacío se puede contener,
pero no hay nada que contener.
El vacío vive sin existir,
hasta que un día
tus ojos revelen su atracción.
Su no existencia absorve la existencia
de tu mirada.

Se miraba

Se miraba en el espejo,
esperando encontrar
el reflejo de su alma
en su rostro.
El alma buscaba,
y no se hallaba a sí misma.
Como escultor, cincelaba los ojos.

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