De oriente, estrella sonriente.
De ovejas,
por la noche cuenta,
en invierno con chaqueta se abriga.
Sus ojos, reflejan todas las dinastías,
todas las revoluciones
y toda la sabiduría chinas.
Seria y divertida, de sus pupilas
la pólvora estalla viva.
Pelo largo oscuro como la noche,
tez clara como la pulpa de una manzana.
Come como un pajarillo, o dos.
Sosegada, consejera, madre.
Reparte cafés, medianas y copas,
con trato amical y afable.
Luz en la oscuridad,
su estela guia los reyes y los pobres.