La intención de la comunicación

La intención de la comunicación

son las vías del tren de la palabra.

Escuchar las vías para saber su destino.

Efímera palabra

La libertad de escribir.

Crear una ficción o

rescatar una realidad.

En un instante bendecido,

cavar la tierra

del olvido y echar recuerdos,

plantar un sentimiento,

y regar con poesia inmanente.

Descubrir del interior

como crece un árbol 

desafiante con un

corazón que late

y unas ramas que

anhelan la luz del cielo.

Escribir es sentir

como la efímera palabra

desafía el caos.

Deseos en blanco y negro

Acertar con el arco

en el corazón y la palabra escrita.

Ambos cuelgan del cielo

al vaivén de los vientos.

La flecha vuela y vuela

y vuela y vuela y vuela y.

Destripar esa verdad

Salvador Dalí. Galatea de las esferas.

Destripar esa verdad oculta,
desapercibida por obvia.
Los conceptos pierden fuerza
por uso en el mismo sentido y contexto.
Tienen consecuencias lógicas
que no hay más que encadenarlas,
como eslabones de luciérnagas.
Despojar su entorno desgastado
y dar vida nueva en esa paradoja
amante de lo inusual y tenso existir.
Redescubrir la palabra anestesiada
que construye las ideas.
Pensar el concepto y vestir su esqueleto.
Palabra, concepto, idea.
Son pico y pala para desenterrar la realidad.

LA PALABRA

es peligrosa.

Engaña o descubre.

Verdad, falsedad, palabra y uno mismo

se encuentran en una sola linea.

A los extremos la verdad y la falsedad.

Por el medio está uno mismo.

La palabra entre uno mismo

y la verdad o la falsedad.

Cuando uno mismo se encuentra

cerca de la falsedad,

la palabra engaña facilmente.

Cuando uno mismo se encuentra

cerca de la verdad,

la palabra descubre y se descubre.

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