Las mentes del universo
crean un colosal poliedro
llamado realidad.
Tu realidad se crea cuando la observas.
Solo Dios ve la verdadera creación,
que es pura conciencia.
Las mentes del universo
crean un colosal poliedro
llamado realidad.
Tu realidad se crea cuando la observas.
Solo Dios ve la verdadera creación,
que es pura conciencia.
Te oi entrar por la puerta trasera
Arrastrándote lentamente por las sombras.
Traías los ojos maquillados y un traje nuevo
promesas de un pasado y un futuro
que no ibas a cumplir.
Tus deseos eran mis aventuras
viví tu sueño.
A veces te hecho de memos
a pesar de tu crueldad.
Tu realidad se curva en espirales
en el espejismo del desierto.
Eres y no eres.
Pero fuiste de verdad.
Fui como tú.
Caen ramas en suspiros,
trepan brazos retorcidos por acariciar el cielo,
hunden sus pensamientos en el suelo
y absorben el misterio de lo oscuro.
Engendran ideas de olvidados verdes
ligadas a la realidad apenas por un alambre.
Flor blanca, rosada, del almendro.
Alma, almendro,
quédate por tiempo.
Cuando el año decide recrearse una vez más,
las hojas ceden y caen en lo invisible.
Queridas ideas que atrapan el sol
y generan sombra, antesala de lo enterrado.
Mitad negrura cogiendo aliento
que en la mitad del aire y el sol florece.
Flor blanca, rosada, del almendro.
Alma, almendro,
quédate por tiempo.