Escribir como el rio,
con sus remansos, sus aguas cristalinas,
sus aguas salvajes y sus aguas algo turbias.
Escribir sin volver atrás,
bajar y bajar, escribir y escribir.
sentir esa corriente, que fluye,
esa energía y esa fuerza
que lima las piedras.
Recoger las aguas del cielo
y dar vida nueva.
Cascadas y meandros.
Bajar y escribir.
Escribir el rio, su frescor,
su transcurrir transgresor,
Su devenir, su apuesta,
su palabra honesta.
Hasta reposar el poema en el mar.