EN UN RECODO

 

En un recodo de mi ser

queda un espacio impenetrable,

una cueva sagrada

donde duerme un sentimiento eterno.

 

Se que fuí otro en otro lugar,

en otro momento.

En un lugar mas allá de la infancia,

de los imprevistos y las casualidades.

En un lugar donde la sabiduría

ata los cabos sueltos de la sinrazón.

Donde la belleza

viste en trajes la bondad.

 

Sin embargo aquí estamos,

desposeidos de las certezas,

ante el reto de los retos, la vida,

traer el pasado al presente,

el cielo, a la tierra.

 

 

DESAMPARO

Dos almas quietas, congeladas,

poblaban la plaza, sombría, dura, solitaria.

Un niño de tres años con la mirada perdida

traspasaba los muros de las casas.

De la mano, su madre, escudriñaba sus ojos.

Creía saber que escondían esos muros

para su pequeño bisoño.

No eran mesas, ni televisores, ni armarios.

Lo que escondían esos muros

era un sentimiento compartido.

Desamparo.

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