La impresión subjetiva
se convierte en la realidad de cada cual.
Si no fuera nuestra realidad
no tendríamos realidad alguna.
La razón puede modificar la impresión,
la sinrazón limitarla.
El ojo de la mente solo ve
lo que la mente le enseña.
El ojo de Dios es objetivo.
Dios nos ilumine.