Una bahía acogedora,
sus brazos alcanzan el horizonte,
la mar salada en sus mejillas.
Los vientos de sur oeste,
con voz de música tersa,
traen cajas de bombones.
Madre santa, amiga en la distancia.
El tiempo no la deja en pausa.
Es libre y atada por igual,
como un collar de perlas y coral.
Un corazón grande,
que comparte con arte.
Reina de los mares del sur.
Los días no pasan con los años.
Los años pasan sin los días.