La soledad resquebrajada en sombras
atravesaba un páramo denso.
En la estantería un libro de cobre
con letras de plomo
narra el pasado obstruido.
Hoy no revisaré ninguna página.
La historia duerme con un ojo abierto.
Los sueños duermen con los ojos cerrados.
Ayer seré según mañana.
Que la vida devenga presente,
y el presente se convierta en nido de cigüeña.
Autor: Jordi
VESTIRSE
Desvestía sus certezas
detrás del biombo.
No quería desvelar
la desnudez de su ser.
Tenía varios trajes
pero todos anticuados.
Rebuscó en el armario
de los recuerdos.
Encontró un vestido de niña
de niña alegre.
Eran otros tiempos.
Ocultó su máscara
bajo un antifaz de normalidad.
VACACIONES
Nos fuimos de excursión, fuera de la ciudad.
Me parece que estuvieron hablando de mi los días previos. Hacía calor en el coche. Nos paramos en un pequeño bosque. Me quitaron el collar y me dejaron bajar. Que libertad. Aproveché para estirar las patas, correr, olisquear y hacer una meada. No sé que pasó pero ya no estaban allí. Se habían marchado.
Me pasé toda la tarde buscándolos. Llegó la noche. Que bien, ahora me traerán la cena.
Días de penumbra
Eran suyos los días de penumbra,
las tardes espaciosas sin azar.
Los vientos lejanos desde la ventana
dejaban el jardín frío lleno de hojas.
El tiempo susurraba sus minutos a golpes.
Mañana la espera continuará
pero será más tensa que un arco
sin flecha a punto de lanzar
el olvido por el precipicio.
En la calle no había ni perros ni gatos.
Despojar las grietas
Despertar por la tarde
con los músculos heridos,
traspasar la frontera de tu mirada,
recibir tu mano de escultor,
agradecer la bienvenida
a las mañanas del mundo,
despojar las grietas
que recorren el alma,
adormecer el crepúsculo
en un cuenco de cobre,
cavar la cuna querida.