Tierra arada

Cuando la tierra está arada,

y tienes que arar la tierra.

Planear sobre la ladera soleada.

Prender la pluma cuando

ya fluye su tinta.

Descubrir los secretos que ya sabías.

Atravesar de nuevo

el puente del antes al ahora.

Ver tu semblante desde ayer.

Cuando el tiempo se reproduce

y se conoce a sí mismo,

la mano que escribe cree

reproducir el destino.

Ahora que lo escribo

sé que ya estaba escrito.

Muere

Muere el cielo bajo tus pies,

la muchedumbre duerme,

desconfiada, encerrada en casa.

El Ángel desciende, entra

en tu castillo y te muestra la infinitud.

Descolocado mueres en vida

y resucitas sabio.

La tierra despierta a la vida.

El legado se pudre en la antesala,

las ciudades se recogen trémulas.

Bajó Satanás o su hermano Santo.

No sirve ya la indefinición, el posponer.

Tu moneda surca el aire

y responde por tí

sino te avanzas a su reposo.

La dulzura del valle es implacable.

El pasado no puede cambiar.

Sólo queda el presente y el futuro.

No hay trampa posible.

Tu destino eres tú.

Estación destino

Pienso, alguna vez,

que sentiría, postrado en la cama,

moribundo, en mis últimos días.

Una vida que se va.

Sentiría los caminos sin recorrer,

sin esposa ni hijos,

de algún amor no correspondido.

Gratitud por la familia,

por los amigos, los viajes,

las montañas y sus cimas, el mar,

los pueblos pequeños, los valles,

los perros, las aves, los árboles,

la música, las bandas de viento,

la pintura y la poesía omnipresente

– en los libros, escrita y en la vida -.

La lectura y sus secretos.

Buscar, y vislumbrar el sentido,

ese sentido que ennoblece la vida.

La confianza en un orden espiritual.

La magia en la tierra,

que cayó de los bolsillos del Creador.

La complicidad, un encuentro,

una conversación, un compartir,

un comprender, un expresarse

y un ayudar o acompañar.

Una preocupación e interés por el prójimo,

los que quedan y los que vendrán.

Sentiría quizás,

una esperanza y un sosiego,

dejarlo todo en manos de Dios.

Contradicción

La contradicción entre

libre albedrío y destino
queda resuelta en un mundo
donde es el mejor mundo
de todos los posibles.
Como si Dios proyectara
el mejor mundo
de todos los posibles mundos
con libre albedrio sin destino.
El destino es el del mejor mundo posible,
el libre albedrío tambien.

GEMAS

​Cuando la tierra repose en tus manos

esa tierra de lo que fueron tus sueños

abre los dedos en forma de estrella

y deja tus manos vacías

vacías de recuerdos

que se cumplirán en otro universo

y agarra con fuerza las gemas

que el viento roba al destino

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar