Es silencio seco,
como cuando dos
no saben que decirse.
Es un mar abierto
como cuando el velero
deja atrás la playa,
sin rumbo ni brújula.
Es una niña que pregunta
que hay más allá del universo.
Es un gendarme
que inquiere que llevas dentro.
Es un acantilado imaginado,
una palabra incierta
de donde tirar para
deshacer la madeja.
Es un avión de papel
sin pasajeros ni destino.
Una posible carta al mundo.
Es lienzo, es comienzo.