Tiempo extra-ordinario

Estos días, entre tu muerte y la mía,
estoy de vacaciones,
en un bistro indio esperando la comida.
El tiempo parece prescindible,
todo acabará tarde o temprano,
si no hay nada más.
Parece un tiempo añadido,
tiempo de espera, superfluo,
entre dos grandes acontecimientos
que minimizan el tránsito.
Cuando llegue el momento
el espacio intermedio desaparecerá
como un tiempo perdido,
comprimido, casi inexistente,
como un par de días cortos.
Solo quedará, para siempre,
nuestras muertes esculpidas
en la piedra del tiempo pasado.
Pero tu ya sabes, mejor que yo,
que no es así.
Los días son sagrados,
la vida es sagrada
y la muerte perece con la muerte.

Silenci

PS. Si se l’anomena desapareix.
Podem ser conscients del silenci?

Corrupción

Sociedad, suciedad, saciedad.

La belleza habla

La belleza habla como un mendigo,
herida en su fragilidad.
Lejos de la exhuberancia indiscreta
y cerca de la bondad descuidada.
La belleza no tiene disfraz,
anda por las sendas estrechas
de lo simple sublime
y la complejidad autorevelada.
El adorno desluce su pureza,
la belleza es, ni parece ni perece.
Vive en el presente
y revive en el recuerdo.
Es vestido de alguna profunda verdad.
Material como una manzana,
intangible como un pensamiento,
una palabra o una acción.
La belleza duda en su modestia,
pero hiere con espada afilada.

Mar

Sense res pretendre,
natural, continguda, amable.
El sol surt de l’interior
i és pon a l’exterior.
La lluna li té enveja.
Els arbres l’abracen
amb branques delicades.
El mar respira profundament
en pensar-la.
Les muntanyes es posen
de puntetes per fer-se veure.
La pluja només rega les seves roses.
El vent es torna suau i fresc
i la terra i el cel es miren
sorpresos de la seva captinença.

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